La guzla

Las baladas reunidas en este libro transcurren en los Balcanes cuando aún padecían el yugo del imperio Otomano. La guerra es entonces uno de los temas principales, pero también el amor, los vampiros, el mal de ojo, el parricidio. Merimée, su autor, las publica en 1828 bajo la figura de un autor anónimo y se presenta a sí mismo como “traductor”. Años más tarde, consciente de la mistificación, Pushkin le sigue el juego con sus Canciones de los eslavos occidentales (también incluido en este volumen). Tanto Merimée como Pushkin son dos referentes indiscutidos de la literatura del siglo XIX.