Lo que más nos gusta de nuestro nombre es que habla de lo clásico y lo contemporáneo al mismo tiempo.

Dédalo es el mítico constructor del laberinto del Minotauro pero también es sinónimo de algo enredado y confuso.

Lo clásico: líneas firmes que buscan encerrar a la bestia.

Lo contemporáneo: el caos que ningún laberinto puede encerrar.